Mi peo con la ropa
Volteo y veo, miro y observo, y atiendo a algo que pareciera determina muchas cosas hoy, también ayer y hace tiempo ya, “La Ropa”.
Inmersos en un sistema capitalista, de reticencia descarada, hipotecador de sueños, comercializador de sentimientos, que intercambia la salud, que se alegra del dolor, y se burla de la vida, la ropa tiene el carácter de mercancía tanto como tu o como yo, no escapa del sentido salvajitas de la industria, y se convirtió en la perinola de los emporios de la moda. Hoy no solo nos vestimos sino que poseemos estilo, un estilo no propio, al contrario, el estilo de un maniquí, un maniquí universalizado y construido por las compañías que crean y patentan personalidad. Hoy maniquíes de carne y hueso se miran al espejo en las vidrieras de las tiendas de los centro comerciales, ven a sus pares plastificados pero con mas color que otras piedras. Hoy, y desde hace mucho la ropa determina incluso tu actitud, tu profesión, tu salud mental, lo hondo de tu bolsillo, tu condición social, tu manera de caminar, hasta queremos mas con menos ropa. Te comportas según te vistes, y cambiamos de apariencia con la facilidad de un camaleón evolucionado. Todos queremos ser originales al vestirnos copiándonos de varios estilos a la vez, un acto inmaculado que carece de toda originalidad.
Hoy nos regodeamos de sentido de pertenencia dentro de un circulo social según nuestro atuendo, así vemos de a muchos clones deambulando por ahí, tu acta de inscripción en determinado circulo es tu ropa, no te presentas, tu ropa habla por ti, es ella la que manifiesta tus ideas. No cabes en un grupo de personas que no comparten tus afanados gustos modistitos. Los colores chillones de tu franela y zapatos hacen daño en los ojos de los blancos y grises.
Hay tiempo, queda mundo

“Apenas el aleteo sensible de una mariposa puede causar un terremoto”. Poéticamente llamado efecto mariposa, lo que un hombre hace aquí repercute en toda la tierra, incluso afecta al cosmos, hecho que hoy tiene muchos sentido, puesto que los niveles de sensibilidad del planeta tierra son a cada momento más alarmantes, y como decía el Profesor Juan Barreto (Juancho): “esto no es para asustar a nadie, pero que se asusten si es la manera que tenemos de crear conciencia planetaria”. Los seres humanos le hemos declarado la guerra al planeta, estamos avanzando por un camino que conduce al apocalipsis, hacia la destrucción de la especie humana, la destrucción de nosotros mismos, para los que no entiendan lo de humano.
“La tierra no es de quien la trabaja, la tierra es de quien la ama” así se referían los Pemones a su pacha mama, sintiéndose parte de la tierra, estableciendo su compromiso con ella, queriendo a quien le da los elementos para la vida, respetándola por sentirse en plena armonía con ella, sabiendo que no respetarla seria no respetarse a sí mismo, y lo que es más importante sintiéndose parte de ella, hoy queremos utilizar los principios de los Pemones para establecer la esencia de una conciencia planetaria. Al contrario de las modernas creencias religiosas y humanistas que consideran a la tierra como algo que está ahí para ser explotado en beneficio de la humanidad. La conciencia planetaria
Desarrollando el subdesarrollo
Hablar de desarrollo hoy día supone hablar de evolución, hablar de mejoramiento, progreso, supone hablar de crecimiento, incluso supone hablar de calidad de vida, todos al entender común sinónimos de desarrollo. Pero ¿Qué implica el desarrollo en un mundo capitalista? invirtiendo la pregunta, así nos queda: ¿Qué no implica el desarrollo en un mundo capitalista? Esta nueva pregunta tiene una respuesta muy básica y a la vez muy compleja, la conservación del planeta y la vida en común, es decir hablar de desarrollo (material) supone hablar de le extinción del planeta por tanto de la especie humana.
Bueno, necesariamente el desarrollo posee en su esencia una serie de aspectos muy formales que nos hacen estar intrínsecamente relacionados con el, con la idea de progresar, pues lo vemos parte de nuestro destino, el ir hacia delante, nunca hacia atrás. Determina inclusive una conexión entre lo que se “es” por debajo de lo que se quiere “llegar a ser”, y se contextualiza con el hecho de desear un futuro anticipado y de vivir un presente que solo existe por el deseo de tal futuro. Nos mantenemos en ese “lento, gradual asenso necesario e ininterrumpido del hombre hasta cierto fin” (Nisbet, 1996).
Bueno, necesariamente el desarrollo posee en su esencia una serie de aspectos muy formales que nos hacen estar intrínsecamente relacionados con el, con la idea de progresar, pues lo vemos parte de nuestro destino, el ir hacia delante, nunca hacia atrás. Determina inclusive una conexión entre lo que se “es” por debajo de lo que se quiere “llegar a ser”, y se contextualiza con el hecho de desear un futuro anticipado y de vivir un presente que solo existe por el deseo de tal futuro. Nos mantenemos en ese “lento, gradual asenso necesario e ininterrumpido del hombre hasta cierto fin” (Nisbet, 1996). Pero la idea moderna de desarrollo plantea aspectos más oscuros en su aplicación, puesto que posee tres pilares fundamentales el desarrollo tecno–económico, cultural–científico, y ético–político, todos aspectos necesariamente entrelazados y que le han dado un vuelco a la sociedad moderna.
Ya a mediados del siglo XX Hiroshima y Nagasaki se convirtieron en el autentico símbolo de la refutación del progreso. Hannah Arendt llego a decir “es contrario a la dignidad humana creer en el progreso”.
¡¡Obedéceme!!

Nos gusta mandar, pereciera si nos ponemos a hacer un recuento de nuestro día, que nacimos para mandar, que el mandar, el tener poder se hizo para nosotros, que forma parte de nuestra naturaleza y más aun sería difícil más bien incomprensible no encontrarnos con alguien dispuesto a obedecernos. Pero por el mismo lado al gustarnos mandar, buscamos “poder”, poder mandar, y en algún momento de nuestra efímera vida, también hemos obedecido, si hacemos una inmediata reflexión caeremos en cuenta de que obedecer también forma parte de nuestra vida. Así que nos encontramos en esta secuencial diatriba entre mandar y obedecer, es decir frente a una relación de poder. Por supuesto concluyendo que es notablemente más satisfactorio mandar. Pero mandar presupone y huelga decirlo Poder y no todos tenemos poder.
Lo del poder no es para nada nuevo, el poder se encuentra por un lado representado en el derecho que le da a el estado marco jurídico para ejercer dicho poder, desde el Imperio Romano, de donde se construyo el pilar jurídico la creación del derecho, leyes, etc., entorno al poder real (verdadero poder), luego la intensión de recoger para la Edad Media la esencia de ese pilar jurídico y establecerlo como fundamento del Estado, al servicio de clases dominantes claro está, el contrato social de Rousseau por ejemplo y mucho antes la Iglesia ejercía ese tan hábilmente idolatrado privilegio de mandar según los designios de Dios.
Lo del poder no es para nada nuevo, el poder se encuentra por un lado representado en el derecho que le da a el estado marco jurídico para ejercer dicho poder, desde el Imperio Romano, de donde se construyo el pilar jurídico la creación del derecho, leyes, etc., entorno al poder real (verdadero poder), luego la intensión de recoger para la Edad Media la esencia de ese pilar jurídico y establecerlo como fundamento del Estado, al servicio de clases dominantes claro está, el contrato social de Rousseau por ejemplo y mucho antes la Iglesia ejercía ese tan hábilmente idolatrado privilegio de mandar según los designios de Dios.
Estas relaciones de poder predeterminan como consecuencia que necesariamente para los que ejercen el Poder no haya la posibilidad de que los que obedecen reclamen tal poder y con el por supuesto el derecho de mandar,
Michael Foucault, señala que “el poder es esencialmente lo que reprime”, y si reprime es para mantener el poder en el tiempo y con ella la relación entre opresor – oprimido, dominante – dominado.
Michael Foucault, señala que “el poder es esencialmente lo que reprime”, y si reprime es para mantener el poder en el tiempo y con ella la relación entre opresor – oprimido, dominante – dominado.
La universidad y el motivo
Nos motiva la injusticia porque de la justicia sabemos muy poco, de justicia en la Universidad poco nos enseñan, en cambio de la injusticia hasta con ejemplos nos dan cátedra los catedráticos, nos motiva la violencia porque de la paz poco conocemos, quizá porque no existen los pacifistas o porque elocuentemente la paz ya tiene precio, nos motiva el saber por qué el no saber ya hasta los profesores lo tienen claro incluso lo exageran y lo convierten en una suerte de no saber y no enseñar que no es nuevo. Nos motiva el irrespeto amigo fiel de todos los días porque el respeto su Abel hace rato que lo echaron por no venir bien vestido y usar gorra en clase, nos motiva la soberbia que ha aprendido que del lado de los profesores puede llamarnos bachilleres, nos motiva el buenos días de verdad porque el de mentira seco y sin sentido pesa mucho en la espalda, nos motiva la sinceridad que aún no nos han presentado ni el decano ni los líderes estudiantiles, nos motivan las palabras que cada día se ven más modernas y ahora andan con blin blin, nos motiva el sistema que nos resolverá en abogados excelentemente faltos de humildad, nos motiva el profesionalismo porque seguimos buscándolo en los que dan clase y ejemplo, nos motiva la razón que nunca tenemos pues siempre va en los maletines de cuero fino, nos motiva la búsqueda del manual del uso de la dignidad que aclamamos para nuestras dignas autoridades, no motiva la universalidad del pensamiento que se asustó y se fue con la llegada de los profesores. Nos motiva la ambigüedad de las materias y la modernidad de los pensamientos, en fin nos motiva la verdad porque la falsedad no nos vuelve a manipular nunca.
Mas que nada la mujer
Al pensar en este tema no hago sino pensar en el porqué de los valores, en la razón de los principios que poseo y en la causa de poder reflejarlos a diario contigo, conmigo mismo y con cualquier otro ser que se cruce en mi camino, un camino en el que voy avivado por dichos principios y que cada día se hace mas por la zenda revolucionaria y rebelde que como joven me debo a mi mismo seguir. El pensar en el tema de la mujer y su continua degradación como ser humano, pienso en mi visión y lo distinta que resulta a la hora de contribuir con los interesados en tal degradación, pienso en mi mama y mi abuela como fundadoras de ilusiones y forjadoras de voluntad en mi ser, y se me es difícil entender el giro que ha tomado la condición de la mujer en estos tiempos, ¡una mujer es más que silicón y joyas! Es la expresión que aclara desde lo más profundo de mi alma y que reafirma la unión entre mi alma y mi conciencia, y sigue hablando, una mujer es más que su cuerpo como instrumento de venta, es más que un estilo o una moda, es más que el amor simple, una mujer es el amor puro, es la razón de la poesía, es el motivo de la flor, es el reflejo del sol, no de la ropa ni del bisturí, una mujer es la inteligencia que complementa al hombre, no el valor cambiable de la moneda, una mujer no es el tinte de moda para el cabello, no es la independencia lejos del hombre y cerca de la televisión, una mujer no es una barriga desesperada, no es el accesorio complaciente y bien perfumado del hombre, es aprender a no matar las mariposas como nos contaba cantando Alí cuando se lo enseñaba su mama. Una mujer es la revolución dentro del machismo por tanto la mujer si es la negación del sistema, más allá de todo una mujer es mi madre o la tuya, sino lo entiendes de un hombre deja que ella te lo explique.
La ilógica del capital, tu ilógica

Entendiendo por algo lógico el hecho de ser algo que conlleva una serie de métodos para distinguir un razonamiento correcto de uno incorrecto, y por ilógico algo que sencillamente carece de razonamiento alguno y solo se impone por la fuerza, pero una fuerza ayudada por la ignorancia de quienes se la dejan imponer. Hoy en día el sistema que rige al mundo o para decirlo más claro la forma de vivir de cada quien se encuentra enmarcada en cómo ser superior al semejante es decir y para seguir hablando claro en como embromar al otro para yo ser mejor, entendiendo mejor como el hecho de tener más dinero y más poder; lo que en este mundo tal y como esta significaría poder “vivir la buena vida”, o parecido. Esto es en sí lo que en teoría se conoce como el objetivo final en un sistema capitalista, la obtención de máximos beneficios; pues por supuesto que hay gente quien lo logra y lo logra pasando por encima de otros claro, hecho poco lógico para el ser humano que por naturaleza es un ser social. Y esto no es lo peor pues sigue poniéndose de manifiesto lo ilógico dentro de una sociedad supuestamente lógica, ya que hay una parte de la ecuación que no he mencionado, el sistema tal y como es o como se dijo antes la forma de vida que llevamos la rige única y exclusivamente la competencia, para obtener “máximos beneficios” debemos competir entre nosotros y es a la competencia (nosotros mismos) a quienes tenemos que eliminar por supuesto. Entonces lo lógica de este sistema es hacernos competir entre nosotros para que haya ganadores, los ganadores tienen el privilegio de poder someter a los perdedores pues lo lógico es que hoy bien podemos ser ganadores pero quizá mañana nos toque ser los perdedores pues seguimos compitiendo.
Otros caras, mismos Nazis

Hace unos días termine de ver una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo, aunque contaba una historia terrible sobre la vida de los judíos en los tiempos de la Alemania Nazi de Hitler, la misma describe una historia basada en hechos reales, los hechos que vivió Władysław Szpilman quien es un pianista polaco de origen judío, que ve como su vida se desmorona junto con la de su familia tras la ocupación de los Nazi en Polonia, Szpilman es obligado a desplazarse al gueto de Varsovia, un caserío solo para judíos, ahí estos se enfrentan al hambre, a las persecuciones y humillaciones que los nazis llevan a cabo, además del miedo a la muerte y las torturas que siempre están presentes. Aunque Szpilman escapa de todo eso es testigo de cómo su familia y centenares de judíos son trasladados a campos de exterminio donde su destino es obvio.
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Que nos motiva?
Nos motiva la injusticia porque de justicia sabemos muy poco, en cambio de injusticia hasta con ejemplos nos enseñan los catedraticos ...
Es con tu alma
No te salves
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo
Mario Benedetti
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